Un concept artist senior no dibuja más rápido que la IA. Pero decide infinitamente mejor. El flujo moderno aprovecha exactamente eso: la máquina explora, el artista dirige.
Mañana: exploración masiva
Cincuenta variaciones de la misma idea con un LoRA del proyecto y ControlNet sobre thumbnails propios. No buscás "la buena": buscás entender el espacio de posibilidades antes de comprometerte.
Mediodía: curaduría brutal
De cincuenta quedan cuatro. El criterio de descarte es el mismo de siempre — silueta, lectura, narrativa — y es la parte que ninguna IA hace por vos. Acá se nota quién es artista y quién aprieta botones.
Tarde: refinamiento dirigido
Las cuatro elegidas se refinan con inpainting selectivo y paintover donde haga falta. A la propuesta llegás con opciones sólidas, consistentes entre sí, listas para que el director elija con confianza.