Cualquiera arma un grafo que genera una imagen linda. Producción es otra cosa: que esa imagen se pueda repetir, ajustar y entregar con plazos. Estas son las cinco bases que enseñamos desde el día uno.
1. Reproducibilidad antes que belleza
Seed fija, modelos versionados, inputs documentados. Si no podés regenerar la misma imagen en otra máquina, no tenés un workflow: tenés una anécdota.
2. Control sobre azar
ControlNet, máscaras, condicionamiento por regiones. El cliente pide "lo mismo pero con el auto rojo" — tu grafo tiene que poder responder eso sin tirar la composición.
3. Modular o nada
Grupos de nodos con una responsabilidad cada uno: generación, refinamiento, upscale, post. Cuando algo falla, sabés dónde mirar. Cuando algo mejora, lo reemplazás sin romper el resto.
4 y 5: versionado y entrega
Workflows en JSON versionable y una salida con nomenclatura que un editor entienda. La pieza no termina en tu viewport: termina en el timeline de otro.